“Los residuos tóxicos de Inquinosa en Sabiñánigo son nuestro Prestige”

Por Pedro Zapater, Publicado en Heraldo de Aragón.es 20/4/2013
El Centro Joaquín Roncal de Zaragoza recuerda con una exposición el desastre del Prestige y la labor de un grupo de voluntarios aragoneses que estuvo en Galicia en 2003.

El 13 de noviembre de 2002 el buque petrolero Prestige escoraba en la costa gallega, 28 millas al oeste del cabo Finisterre. En los días siguientes, más de 60.000 toneladas de fuel se vertieron en la costa gallega en lo que supuso uno de los mayores desastres ecológicos ocurridos en España.

La exposición ‘Conciencia solidaria, conciencia ambiental: 10 años después del Prestige’ que acoge el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza (San Braulio, 5-7), hasta el 27 abril, refleja a través de 40 fotografías los efectos de la marea negra y el trabajo de los voluntarios aragoneses en la costa gallega. También se exhiben muestras de chapapote, rocas, algas, conchas, arena, y organismos contaminados por el fuel, así como diverso material de protección y trabajo utilizado en las tareas de limpieza.

A comienzos de 2003, un grupo de alumnos de la carrera de Gestión del Medio Ambiente de la Fundación San Valero decidió participar activamente en las labores de limpieza. En total, unos 40.000 voluntarios de toda España acudieron a Galicia en lo que supuso un movimiento solidario sin precedentes, “cuando todavía no habían proliferado las redes sociales”, señala Carlos Rodríguez, profesor de la Universidad de Zaragoza y actual presidente de la Fundación Boreas.

En 2003, Rodríguez era director de la carrera de Gestión del Medio Ambiente en la Fundación San Valero y coordinó desde Zaragoza el viaje de 60 voluntarios a Galicia. Alfonso Pardo, ahora profesor asociado del Grado en Ciencias Ambientales de la Universidad de Zaragoza, impartía clases en la carrera y se desplazó con sus alumnos hasta el municipio de Carnota, en el suroeste de la provincia de La Coruña, para colaborar y “compartir la oportunidad de participar en algo tan único como un aula en vivo”, explica. Aquella experiencia fue recogida en el documental ‘Prestige: un viaje de esperanza’, que puede verse en la exposición del Centro Joaquín Roncal.

Aprendizaje voluntarioso

El grupo de 60 personas estaba compuesto en su mayoría por alumnos, pero para completar el autobús fletado por el Gobierno de Aragón se sumó un grupo de funcionarios de distintas administraciones que también quisieron colaborar. Durante su estancia, entre el 2 y el 8 de marzo de 2003 ayudaron en las labores de limpieza en la playa de Salomba, en Carnota. “La primera sensación era que no estaba tan sucio, aunque si que se apreciaban los efectos de la marea. Lo peor, después de seis horas diarias limpiando es que a la mañana siguiente volvía a estar igual, plagada de residuos”, cuenta el profesor Pardo.

Fueron jornadas intensivas: por la mañana limpiaban la playa; por la tarde, visitas al centro de recuperación de aves, playas cercanas y charlas con mariscadores para conocer a fondo la repercusión de la tragedia. “No se trataba de una simple excursión, sino que la presencia de los alumnos allí, además de cooperativa, tuvo un entorno académico”, añade Pardo.

En la exposición aparecen fotografiados muchos voluntarios, enfundados en trajes, rostros anónimos que para los profesores Alfonso Pardo y Carlos Rodríguez son perfectamente conocidos: “Eran nuestros alumnos y los reconocemos en cada fotografía. Con esta muestra, queremos darle un punto de vigencia a lo que ocurrió, de recuerdo, a través de un exposición didáctica. Queríamos cerrar el círculo diez años después”, comentan.

Un Prestige en Aragón

Carlos Rodríguez afirma que la conciencia social y ambiental también es necesaria en nuestra Comunidad: “En Aragón nuestro Prestige está en Sabiñánigo, uno de los lugares más contaminados del mundo”, afirma, en relación a los residuos tóxicos de lindano vertidos por la empresa Inquinosa, que gestionó una planta química en la localidad del Alto Gállego entre 1975 y 1990.

Inquinosa (Industrias Químicas del Noroeste) fue condenada en vía civil en 2003 a pagar 6,5 millones de euros por los daños causados al medio ambiente. Sin embargo, la ejecución de la sentencia civil se vio imposibilitada ante la dificultad de los servicios jurídicos del Gobierno aragonés para localizar a la industria, que clausuró su planta de Sabiñánigo a principios de los años 90 del pasado siglo.

Conciencia itinerante

Tras la clausura de la exposición en el Centro Joaquín Roncal, el próximo 27, de abril la muestra se trasladará a la Facultad de Educación de la Universidad de Zaragoza, donde permanecerá del 2 al 17 de mayo.

Durante estos diez años, ‘Conciencia solidaria, conciencia ambiental: 10 años después del Prestige’ ha visitado Barbastro, Calanda, Herrara de los Navarros, San Mateo de Gállego, Teruel, Villanueva de Gállego, Huesca, Zuera y Zaragoza.

Alfonso Pardo y Carlos Rodríguez, organizadores de la exposición, quieren que la muestra sirva para recordar que se debe actuar de una manera respetuosa con el medio ambiente y que para ello es preciso comenzar desde nuestro entorno más cercano.

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